He seguido con mucho entusiasmo el proceso de paz en Colombia, porque de allí se desprenderá muchas cosas buenas para el resto del continente, entre ellas la desarticulación de muchos carteles que se nutren con el comercio ilegal de drogas y armas.
He leído cientos de opiniones, el común de la gente se siente frustrada por que consideran que la guerrilla de las FARC no fueron sinceras en el anterior proceso, que el gobierno en el tiempo del presidente Andrés Pastrana fue simplemente incapaz de liderar una agenda y sobre todo el desgaste y dolor que implica una guerra tan prolongada.
Pero la mayor parte de los colombianos están apostando por una salida negociada, sin embargo hay manos en las tiniebla que están interesadas en boicotear cualquier acuerdo de paz.
No hay que ser un gran analista para saber a quienes les interesa que esta guerra continúe, en primera parte están los narcotraficantes que aprovechan que exista control territorial por parte de los grupos en conflicto, lo cual significa un proveedor seguro.
Lugo vienen los traficantes de armas y por ultimo las empresas que producen los insumos químicos para la droga.
Hasta ahí el examen es simplista, pero el problema es grave cuando entendemos que la mayor parte de los lideres de estos grupos son protegidos por las grandes superpotencias.
Por ejemplo los químicos para la producción del clorhidrato de cocaína vienen en su mayoría de gigantescas empresas ubicadas en Europa, sin embargo ¿cuando usted ha escuchado que se interviene alguna de esas empresas?
Las grandes familias de narcotraficantes que viven en EEUU, muchas tienen tentáculos en el gobierno, ellas también se benefician con la cocaína proveniente de Latinoamérica, sin embargo estas estructuras son intocables.
Por ultimo los traficantes de armas que directa o indirectamente favorecen a las empresas que las producen las cuales se encuentran en EEUU y Rusia.
Estos actores en la sombra van a tratar a toda costa que no se firme ninguna paz en Colombia u otro país latinoamericano, cada vez que hay un muerto significa ganancia, cada bala, cada insumo para la cocaína significa millones de dólares.
Así como sucede en Colombia que su guerra significa millones de dólares, también pasa en el Salvador con las Maras, México con los carteles, Brasil con el micro-tráfico, y la mayor parte de Latinoamérica.
Este editorial es una invitación para que no se le haga el juego a los violentos, el sufrimiento de nuestra gente es la ganancia de las mafias de los países desarrollados.
Por eso apuéstele a la paz, porque para los latinos si es un buen negocio vivir sin violencia.











La paz un buen negocio


